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Smart cities a la mexicana

Aunque aún no se anuncia una desarrollo integral de smart city en México con una estrategia sólida, algunos esfuerzos destacan por su interés de agregar valor a la ciudadanía, los parques industriales y el turismo por medio de implantes tecnológicos. Su finalidad consiste en integrar gradualmente las actividades cotidianas de las ciudades al Internet y sus medios de transmisión masiva y viceversa. Lo cual suena muy bien, si no fuera porque todavía está en pañales, incluso para los que proponen consolidar las actividades públicas a través de la integración entre lo físico y lo digital.
El término smart city señala a una implementación tecnológica que por medio de una red de sensores y dispositivos interconectados, gesta el intercambio de información entre objetos, gadgets, hardware, casas, alumbrado público, cámaras, micrófonos, teléfonos y los individuos que interactúan con todo esto, apoyándose, sobre todo, en el Internet de las cosas (IoT, por sus siglas en inglés). Para William J. Mitchell, profesor de Arquitectura y Arte y Ciencias Multimedia en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés), el origen de las smart cities data de la segunda mitad del siglo XIX, cuando los centros urbanos comenzaron a añadir “sistemas nerviosos artificiales” (el telégrafo, el teléfono y la radio) en sus estructuras.
El advenimiento de nuevas tecnologías de la información (El Internet, en concreto) brinda oportunidades para que se geste otra revolución para la dinámica de las grandes urbes, con la aparición de nuevas “terminaciones nerviosas” por medio redes de telefonía móvil. La conclusión de este fenómeno, es el hoy caro big data.
La búsqueda de involucrar a la información recabada digitalmente como herramienta de mejora de la vida ciudadana más allá del hogar ha logrado conmover recientemente los bolsillos del gobierno estadounidense. La Casa Blanca anunció en septiembre pasado que impulsaría la investigación y desarrollo de sistemas de apoyo para smart cities y IoT, para lo cual calcularon una inversión de US$160 millones para apoyar a más de 20 ciudades en su país.
En México, los pasos son pequeños y atienden más a un tema de educación de los agentes involucrados. En febrero pasado se celebró el evento Smart City Expo Puebla, organizado por Fira Barcelona en colaboración con el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt); la Secretaría de Energía (Sener); la Secretaría de Economía (SE); la Secretaría de Gobernación (Segob); la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT); la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu); Estrategia Digital Nacional, así como el Instituto Nacional para el Desarrollo Municipal (Inafed).
Su intención fue sembrar la semilla de la curiosidad de tecnólogos y servidores públicos por colaborar e intercambiar soluciones para crear ciudades sostenibles e inteligentes a través del diálogo entre expertos, tomadores de decisiones, empresarios y representantes del sector académico. Además, sirvió para que aquellos que ya se encuentran en el barco de digitalizar las ciudades pudieran darse un panorama más amplio de cómo lo han hecho otras ciudades del mundo. Por ahora, en México hay cuatro municipios que están trabajando en incorporarse a esta forma de mejorar la eficiencia de los espacios públicos y privados en urbes y metrópolis: Guadalajara, Guanajuato Puerto Interior, Querétaro y Aguascalientes.

Guanajuato Puerto Interior: una ciudad para industriales

La empresa Telefónica, por ejemplo, se está encargando de desarrollar un proyecto ambicioso en Guanajuato Puerto Interior, que iniciará su implementación a finales de 2016 (ya cuentan con el primer diagnóstico del complejo).
 

Vista del complejo Guanajuato Puerto Interior
Vista del complejo Guanajuato Puerto Interior.

Luis Quiroz Echegaray, director general de Guanajuato Puerto Interior, explicó el viernes pasado que la intención es dotar al espacio industrial de este estado del país –que se ha distinguido por su reciente inversión en industrias creativas– de todas las tecnologías disponibles para el control de tráfico, optimización de logística y reconocimiento de personal —algo que además les permitirá duplicar la seguridad, prioridad de las compañías involucradas en el territorio.
En sus cálculos, alrededor de 8,000 vehículos transitan en Puerto Interior diariamente en todas las actividades; de estos, se contemplan cerca de 2,000 tractocamiones. El control en materia de transporte es su primera preocupación, por lo cual transformar al complejo en una ciudad inteligente se ofrece redituable para los negocios que participan de la actividad económica en ese lugar. Pero esto sólo ofrece una optimización de procesos generalizada a las empresas del interior de Guanajuato Puerto Interior, no una mejora de la vida cotidiana relativa al ciudadano que labora en esas empresas, quien al volver a su casa no disfruta de los beneficios que IoT y big data podrían darle a las actividades del hogar.
Esta ciudad industrial cuenta con 60 hectáreas ya desarrolladas, con 100 empresas hospedadas en cinco parques. Que el desarrollo comunitario sea involucrado en el proceso favorecería a que la integración digital logre amalgamar vida doméstica con vida laboral por medio de recursos tecnológicos.

Querétaro: más allá del turismo

La ciudad de Querétaro, por su parte, inició en 2014 un proyecto igualmente ambicioso que se implementará por medio del clúster Tecnologías de la Información en el estado (Inteqsoft). La misión de este clúster es trabajar en el apoyo a empresas que desarrollan nuevas tecnologías para la creación de ciudades inteligentes y, en primer término, aplicarlas a esta capital. Como parte del proyecto de smart city que se planea ejecutar en Ciudad Maderas, realizan reuniones semanales donde se ponen sobre la mesa soluciones basadas en TI, con los antecedentes que tienen de algunas ideas que surgen en el mundo.

Vista del acueducto y la ciudad de Querétaro.
Vista del acueducto y la ciudad de Querétaro.

El enfoque de tecnologías de la información ha sido diferente en la ciudad colonial de Querétaro, que podría empezar a proporcionar información para el gobierno y sus ciudadanos y turistas, pero desde una postura utilitaria para quien deambula por la calle —y para el gobierno, primer interesado en entender cómo viven sus habitantes. Por ejemplo, iniciaron con un básico indispensable: insertar Wi-Fi en áreas públicas.
Sus proyectos se resumen en la optimización de tareas que competen a los servicios públicos, como recolección de basura, transporte, iluminación de calles, seguridad. Otras soluciones incluyen proveer de información útil al ciudadano o el turista; por ejemplo, cuál es el estacionamiento más cercano y si cuenta con espacios disponibles; qué atractivos turísticos –de acuerdo a los intereses del viajero– están a corta distancia; dónde hay una mayor conglomeración de gente o incluso botones de pánico ubicados en distintos lugares para alertar a las autoridades en caso de emergencia.
Aquí la parte interesante es conseguir una usabilidad que beneficie lo mismo al gobierno que a los individuos a los cuales sirve, optimizando su calidad de vida.

Guadalajara: ¿modelo Silicon Valley?

Por otro lado, la empresa Cisco Systems Inc. –empresa global dedicada a la fabricación, venta, mantenimiento y consultoría de equipos de telecomunicaciones, como dispositivos de conexión para redes informáticas (routers, switches y hubs)– apoyará el proyecto de Ciudad Creativa Digital para convertir a Guadalajara en un nodo global de producción de contenidos audiovisuales, multimedia y de comunicación basada en alta tecnología. Firmaron un convenio con el gobierno de Jalisco también en 2014.

Vista de la catedral de Guadalajara.
Vista de la catedral de Guadalajara.

La empresa de TI explicó que con base en el trabajo desarrollado por Cisco en 60 ciudades alrededor del mundo –como parte de la iniciativa Smart+Connected Communities– se buscará establecer los lineamientos aplicables en Guadalajara para desplegar el proyecto piloto en infraestructura, telecomunicaciones y servicios urbanos.
¿La finalidad? Que el Fideicomiso Ciudad Creativa Digital Guadalajara cree un entorno para mejorar la experiencia y calidad de vida de los habitantes de la capital jalisciense. El piloto incluye proyectos como Administración de la Ciudad, cuyo estandarte es construir un edificio que fungirá como centro de comando urbano; también contempla el levantamiento de una plataforma de colaboración ciudadana y servicios urbanos que incluyen la promoción de seguridad pública “inteligente” y gestión de residuos, entre otras acciones.
El turismo en el país es la principal excusa para participar de esta tendencia global. Algo comprensible, pues todavía para 2016 hasta el 23 de febrero representaba 8.5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), generando a lo largo de 2015 3.8 millones de empleos directos. De ahí que Fundación José Cuervo ha estado tratando durante 15 años impulsar el turismo cultural, aunque pronto se percató de que no era suficiente construir la infraestructura física: faltaba la contraparte tecnológica, esa extensión vital del consumidor ocntemporáneo.
El primer paso consistió en proporcionar conectividad a Internet a una multitud de jóvenes de turistas y locales deseosos de actualizar sus perfiles sociales en tiempo real. E incluso para algo tan simple, la destilería de tequila carecía de la capacidad tecnológica para crear una red de este tipo.
En consecuencia decidió asociarse con IBM y el gobierno de la ciudad. El proyecto original fue creciendo, y ahora se centra en seis áreas principales de desarrollo: gobierno, seguridad, transporte público, salud, energía y agua. Su apuesta: si las seis áreas funcionan bien, el único resultado puede ser una ciudad que den ganas de visitar e, incluso, vivir; y por supuesto, es susceptible de hospedar a empresas de tecnología.
Su objetivo es planificar el crecimiento y desarrollo del IoT como argumento turístico, pero de una manera ordenada. Se prevé que para 2040 la población de la ciudad habrá amalgamado estas prácticas digitales por completo a su vida cotidiana. Medios de transporte público, nuevas zonas residenciales e industriales, e incluso escuelas, están previstas como espacios que pronto podrán dinamizar sus actividades e incrementar su eficiencia a largo plazo.
Y justo por todo lo anterior, el IEEE (Institute of Electrical and Electronics Engineers), organización dedicada al avance de la tecnología, designó a Guadalajara, durante la IEEE International Smart Cities Conference, como uno de los lugares que mayor interés producen.

Aguascalientes: la manufactura no lo es todo

Los más industriales también suelen ser los que tienden a buscar con mayor intensidad incorporar TI de última generación –o tendencias globales– a sus dinámicas citadinas. La finalidad es clara: entre más actualizado el espacio, mayores posibilidades de inversión extranjera. Aguascalientes, por lo tanto, no se queda atrás. Ha decidido, desde principios de 2014, sumarse a la vanguardia de sistemas y redes de información. En los últimos dos años ha creado 25 centros de “alfabetización digital” para mejorar las habilidades digitales y apoyar la difusión de la información científica.

Vista lateral de la catedral de Aguascalientes.
Vista lateral de la catedral de Aguascalientes.

La ciudad también promovió la construcción de un laboratorio que optimiza el manejo de la información industrial digital, con la intención de convertir sus parques científicos e industriales en campus de innovación y ecosistemas donde se suscite el conocimiento.
Este proyecto en el que participa como eje motor el Instituto para el Desarrollo de la Sociedad del Conocimiento del Estado de Aguascalientes (IDSCEA), también recibe impulso por medio de recursos propios. La puesta en marcha de las Casas de Ciencia, Tecnología e Innovación y espacios gratuitos de divulgación ubicados en los 11 municipios del estado, son prueba de la búsqueda de innovación en la materia.
Un acierto de esta división es que busca sumar activamente a la implementación de la tecnología a cada sector de la población —incluido el productivo, como el Centro de Investigación en Matemáticas (Cimat), que construye desde agosto del año pasado un laboratorio para optimizar el manejo de información digital dentro de la industria automotriz (uno de los ejes motores de Aguascalientes).

Inteligencia pública y privada

Todos estos esfuerzos representan un acercamiento a la integración digital. Sin embargo, antes de nadar en este nuevo océano, sería preferible que las instancias públicas comenzaran por aprender a flotar de manera decorosa.
Actualmente el 80% de la población mexicana vive en zonas urbanas, ciudades poco planeadas y con una consideración menor de los impactos ambientales, lo que ha provocado riesgos del crecimiento económico a largo plazo y al bienestar de millones de ciudadanos que desarrollan sus actividades cotidianas en las principales urbes. Sustentabilidad y competitividad dependen de una planeación integral de los recursos territoriales, con la visión de satisfacer altos estándares en la provisión de infraestructuras, equipamiento y servicios, que redunden en bienestar para los ciudadanos.
De acuerdo con los resultados del Índice de Ciudades competitivas y Sustentables 2015, publicado por el Instituto Mexicano de la Competitividad (IMCO), Banamex, el Centro Mario Molina, Banobras y el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), a los gestores y administradores de las ciudades les falta mucho para hacer bien aquello para lo cual fueron creadas sus funciones desde hace décadas.
El estudio fue elaborado en alianza con la Comisión Nacional de la Vivienda (Conavi), la Secretaría de Energía (Sener), la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). Incluye información sobre 78 ciudades mexicanas con más de 100,000 habitantes, mismos que están asentados en 379 municipios. Las ciudades fueron clasificadas de acuerdo con el tamaño de población total en tres categorías: ciudades de menos de 500,000 habitantes; ciudades de 500,000 a 1 millón de habitantes y ciudades de más de 1 millón de habitantes.
Su intención última es fortalecer las capacidades, proyectos e innovaciones de los gobiernos locales. Al otorgarles un diagnóstico detallado, también fomentan el desarrollo económico de las ciudades con un enfoque de respeto al medio ambiente. El estudio evalúa que los municipios evaluados tengan: 1) sistema de derecho confiable y objetivo; 2) sociedad incluyente, preparada y sana; 3) sistema político estable y funcional; 4) gobiernos eficientes y eficaces; 5) mercado laboral; 6) economía estable; 7) sectores precursores; 8) aprovechamiento de las relaciones internacionales; 9) innovación en sectores económicos; 10) uso del agua; 11) calidad del aire; 12) suelo y áreas verdes; 13) residuos sólidos urbanos; 14) uso de energía; 15) movilidad y transporte.
El resultado: la mayoría reprueba en los puntos 1, 2, 3, 4, 6, 9 y básicamente en todos los relacionados con su responsabilidad ambiental (del 10 al 14). Por eso, antes de implementar tecnologías que indiquen cuándo un bote de basura está lleno, sería sano, por ejemplo, que limpia pública recogiera los desechos periódicamente y con una cultura de reciclaje. Después, tal vez, la tecnología podría ayudarles a hacer mejor el trabajo que ya hagan bien.

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