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¿Peligra el futuro del empleo en México con la IA y el machine learning?

John Henry fue un hombre del viejo oeste cuyo martillo era el más rápido para incrustar clavos rieleros. Pero llegó un hombre del este con levita y sombrero de copa. Aseguraba que su martillo de vapor hacía el trabajo más rápido y mejor que los 200 trabajadores que construían esa vía. Henry retó al hombre para salvar el empleo de sus compañeros. El primero en terminar la vía sería el vencedor. 200 gargantas clamaban el nombre de Henry mientras el día avanzaba y el camino de la vía se volvía más corto. Al llegar la puesta del sol, John Henry venció al martillo de vapor. En ese momento su corazón colapsó.
La leyenda del constructor del ferrocarril afroamericano, John Henry, es la muestra patente del temor que padecieron los ciudadanos decimonónicos de los centros industriales más avanzados de la época ante el advenimiento de las máquinas de vapor. La revolución industrial y un mundo que no necesitaría más mano de obra en el futuro.
De acuerdo a The Economist en su artículo “The return of the machinery question“, un estudio de Carl Benedikt Frey y Michael Osborne de la Universidad de Oxford, publicado en 2013, encontró que el 47% de los trabajos de Estados Unidos se encontraban en peligro de ser sustituidos por el “capitalismo de las computadoras”. También Merryl Lynch del Bank of America, predijo que para 2025 el “impacto anual de creatividad disruptiva” generada por inteligencia artificial podría generar de US$14 billones a US$33 billones, incluyendo US$9 billones en ahorro en costos de empleo, gracias a la automatización producto de los logros en IA; ahorro de US$8 billones en producción y seguro social; y US$2billones en eficiencia ganada por el uso de carros autónomos y drones.
Por otra parte, The McKinsey Global Institute, señala que la transformación que sufrirá la sociedad será “diez veces más rápida y a una escala 300 veces mayor, o aproximadamente, 3,000 veces un mayor impacto ” que la revolución industrial.

Las bigtech y su romance con la IA

En 2013 Google compró DNNresearch, un emprendimiento desarrollado en el departamento de computación científica de la Universidad de Toronto, la cual se especializaba en aplicar aprendizaje profundo y una red neuronal a la búsqueda de imágenes. La adquisición ayudó a incrementar las búsquedas de imágenes para el gigante de Mountain View. En 2014 compró la compañía británica DeepMind Technologies por $600 millones (que por cierto, venció al campeón mundial de Go el 9 de marzo pasado).
Google ha adquirido desarrollos que ayudan a mejorar la búsqueda de imágenes, pero también procesadores de lenguaje natural y algoritmos autoajustables. Por otra parte, Apple invirtió en compañías que desarrollaron IA para improvisar conversaciones humano-máquina y para procesar el estado anímico del usuario a partir de reconocimiento. Facebook no sólo invirtió en su propio desarrollo para conocer los más profundos sentimientos de sus usuarios, o la descripción del contenido de las imágenes posteadas: adquirió Wit, una API que le permitirá meterse hasta la cocina, pues es una API que procesa lenguaje natural y se especializa en hogares inteligentes y robótica.
Respecto a la compra de Wit por Facebook, se vio como resultado la implementación de bots en Messenger de Facebook, para optimizar ventas y dar servicio al cliente (lo cual ha dado alianzas con empresas como Zendesk, para brindar un servicio al cliente híbrido, tanto IA como un agente humano, trabajando en conjunto).

Además, Google añadió mejoras al algoritmo de YouTube para presentar recomendaciones personalizadas más relevantes. El cual se basa en un sistema de redes neuronales profundas, que puede encontrar patrones automáticamente y continuar aprendiendo y mejorando sobre la marcha.

IA, machine learning y el estado de la cuestión en México

No es una cuestión de gigantes la incursión en las innovaciones de inteligencia artificial y machine learning. En México existen compañías que actualmente se encuentran en operaciones y cuya realidad ya implementa estas tecnologías. Para ello
En 2014 la empresa mexicana BlueMessaging invirtió US$2 millones en el desarrollo de IA. Desde entonces ha destinado 25% de su presupuesto para desarrollo e investigación.
Pero BlueMessaging, la compañía hogar del Ad Chat (un smartchat que puede dar atención al cliente a través de cualquier medio digital), no es la única que figura en el escenario nacional. Kokorio es un emprendimiento que pretende hacer de los exámenes piscométricos una cuestión del pasado. ¿Cómo? Literalmente acosa todas las redes sociales del postulante y analiza su personalidad con estos datos. Aún se encuentra en fase de desarrollo.
Mi Campaña consiste en una nube, big data, machine learning e inteligencia artificial. Su finalidad: fungir como una plataforma de marketing y software como servicio (SaaS). La intención de la plataforma es generar ahorros a las MiPymes en materia de recurso humano, encriptación, diseño, mercadotecnia y publicidad, por medio de un sistema inteligente que realice todo este trabajo.
La inteligencia artificial de Mi Campaña crea una página de ventas y luego la publicita a través de Google, Facebook, Twitter, Instagram y en miles de otros websites. Todo es hecho automáticamente sin que sea necesario que el usuario de Mi Campaña deba realizar demasiados trámites.

En “Inteligencia Artificial: México en busca de Ultron”, se buscó la perspectiva de los investigadores universitarios y la visión de los emprendedores. La conclusión, hay una brecha profunda que los divide, mientras unos pueden brindar muchas soluciones, pero desconocen las necesidades de los otros.

Por ejemplo, el doctor Figueroa Nazuno, investigador del Centro de Investigación en Computación (CIC) del Instituto Politécnico Nacional, narra la historia de un empresario tomatero mexicano. El hombre necesitaba identificar automáticamente el momento en el que los tomates ya estaban listos para empacarse. Se acercó a varios centros de investigación en el país sin obtener resultados. Fue hasta que llevó su problema a Austin, Texas, que se le diseñó una solución.

El desempleo en México y su factor de crecimiento frente al digital

En junio de 2016, la tasa de desocupación (TD) a nivel nacional fue de 3.9% de la población económica activa (PEA). Para el primer trimestre del año en curso,  del país se ubicó en 52.9 millones de personas, en cifras del Instituto nacional de estadística y geografía (Inegi).
También en datos del Inegi, durante 2014, 29.9 millones de jóvenes de 15 a 29 años, monto que representaba 24.9% de la población total.
A esto hay que agregar que alrededor del 57% de los trabajadores tienen empleos informales. La Organización para la cooperación y el desarrollo económicos (Ocde), también encontró que las empresas del ámbito no formal emplean a millones  de personas que carecen de acceso a un ingreso estable, buena educación, atención integral de la salud y servicios financieros asequibles, lo que impide la formación de capital humano. Para ello se han implementado programas como la política nacional de inclusión financiera, que ve en el digital una oportunidad para subsanar estas brechas. Pero esto, es harina de otro costal.
El estudio Perspectiva laboral en México 2008-2030 señala que  entre 1980 y 2008 se produjo una tasa anual de crecimiento demográfico de 1.7% (mayor a la media mundial). El desplazamiento laboral por la tecnología creció sólo 9% debido a que el empleo industrial pasó de 4.8 millones trabajadores a 5.3 millones de 1998 a 2008, pero su PIB lo hizo en 18.3%; en particular, la ocupación en la industria de la transformación decreció de 3.872 millones a 3.84 millones de trabajadores.
En 2015, 22% de la producción mundial estuvo vinculada a la economía digital de habilidades y capital. Estados Unidos es la economía más digitalizada del mundo; 33% de su producción proviene de ese sector y para 2020 esa cifra llegaría a 37 por ciento, señala Accenture.
El aceleramiento de la producción vinculada a lo digital, y la tasa de desplazamiento por la tecnología, en México, podría sobre pasar en estos términos el 9%. Sin embargo, de acuerdo a Cámara nacional de industria electrónica de telecomunicaciones, y tecnologías de la información (Canieti), en su Agenda Digital Nacional, apuntó otra perspectiva a este respecto. Destacó como servicios exportables: el desarrollo de software a la medida, las pruebas de software, el desarrollo de subprocesos de programación y los centros de atención. Siendo el país una de las posibles alternativas para estos servicios. El potencial de generación de empleos de valor en esta industria es importante debido a la necesidad de 150,000 profesionistas y profesionales técnicos adicionales para 2019. El estudio agrega que se podrían crear 625,000 empleos potenciales.
El ecommerce y los ebusiness también tienen vela en este entierro. Su crecimiento en la región ha llevado al país a sobre pasar a Brasil, el rey del ecommerce latinoamericano, en el 2015 Global Retail E-Commerce Index de ATKearney. De acuerdo a Statista el número de compradores en México llegará a 20 millones de personas para 2017. Al respecto eMarketer agrega que en México se venderán US$13.27 millones en línea para 2019. Esto aunado al crecimiento acelerado de la inversión en publicidad a través de medios digitales (Google reportó un crecimiento del 21% en este ámbito, mientras Facebook se coronó con un crecimiento del 63%, ambos durante el segundo trimestre del 2016). Esto señala que los involucrados en este terreno tendrán una participación mucho más relevante para el PIB del país durante la próxima década.

Las TICS, el ecommerce, el digital y el futuro del empleo

El crecimiento del comercio electrónico y la penetración del digital no cuentan con incremento proporcional de personal capacitado en México y Latinoamérica ( como se señaló se necesitarán por lo menos 150,000 profesionales capacitados a futuro).
El desarrollo de machine learning e IA acabará con muchos de los empleos cuyos procesos pueden automatizarse durante los próximos años.
Según el estudio Public predictions for the future of workforce automation de Pew, realizado a más de 2,000 encuestados, el 65% aceptó que o bien robots o bien el software realizarán la mayor parte de los trabajos que actualmente emplean a seres humanos.
Una cifra que contrasta con el optimismo que expresaron los encuestados, pues 80% estaba convencido de que su actual puesto de trabajo se mantendría sin cambios. 36% estaban seguros de que su ocupación seguiría existiendo. Sólo 6% se manifestaron convencidos de que dejaría de existir.
La pregunta que resulta de todo es ¿la ausencia de demanda de profesionales o trabajadores (cuyas tareas serán ejecutadas por IA, robots, sistemas automatizados, y machine learning) incentivará a los estudiantes profesionales y trabajadores a capacitarse en especialidades vinculadas al ecommerce, ebusiness y creación de nuevas tecnologías? Y sobre todo ¿existe la infraestructura, las instituciones, la bibliografía,  los medios y la disposición por parte de las empresas para capacitar en estas nuevas habilidades a quienes han sido desplazados por la tecnología?

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