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Cómo mejorar (MUCHO) tus viajes de avión con la Realidad Virtual

Los niños son lo mejor del mundo y viajar es ¡fantástico! Estoy de acuerdo, pero esto claramente no aplica a los niños que se sientan a nuestro lado en el avión y consiguen llorar durante 12 horas de vuelo. Admiro tanta energía, pero para alguien como yo que pasa la vida en aviones, hay momentos mejores. Si hay un lugar donde con gusto me alejaría de la realidad es en un avión. Por eso me vino la idea de hacer una prueba de un dispositivo de realidad virtual en un vuelo, porque como es habitual yo hago tests de gadgets que me interesan y en situaciones reales.
Decidí usar mi visor de realidad virtual en un vuelo de Ciudad de México a Miami, en mi camino hacia el Art Basel, aún sabiendo que haría el ridículo, como cuando saco mi head-holder, que me permite dormir sentado sin que mi cabeza se caiga. Si hice el ridículo, no lo sé, porque tenía el visor y no tengo idea de lo que pasó a mi alrededor. Y tampoco me importa porque me la pase muy bien con el Samsung Gear VR.
El Samsung Gear VR (desde $1,000 MXN-US$59.99 según el modelo) está desarrollado en alianza con Oculus, uno de los líderes de la industria de visores de realidad virtual (comprado por Facebook hace dos años por US$2,000 millones). Tiene una app store en donde se pueden comprar varias aplicaciones y juegos, con un catálogo de más de 300 productos compatibles con Gear VR.
Utilicé el siguiente equipo:

  • – Samsung Galaxy S7 Edge
  • – Samsung Gear VR (blanco)
  • – Samsung Icon X, que preferí sustituir por mis Bose QC20 de toda la vida.
  • – Tarjeta de memoria 64GB.
  • – Gamepad Matricom
  • – Batería externa Mophie (la que tenía a mano).

Visualización

El “casco” de realidad virtual me pareció una excelente opción para salir de una rutina que ya me he cansado de vivir. ¿Por qué mirar una película en una pantalla pequeña en el avión cuando puedo mirarla en un “cine” dentro de mi casco de realidad virtual?
Si estamos con dos lentes de aumento sobre una pantalla pequeña, es normal que se vean algunos píxeles. No esperéis resolución 4K, aunque en cuanto empiezas a ver una película en el visor Gear VR te olvidas de eso. De hecho, el visor es mejor que muchas de las pantallas de los aviones. En mi caso aproveché el vuelo para ver la película Queen of the Desert, con Nicole Kidman que cuenta la historia de Gertrude Bell –la película está bien pero recomiendo más el libro– y me dejé llevar por el ambiente del desierto. ¡Atención! Aquellos que bajáis las películas por canales no oficiales pueden tener problemas ya que la mayoría de los lectores de video para este visor no tienen los permisos para reproducir algunos tipos de archivos. El Moon Player parece solucionar el tema.

Comodidad

Pensé que iba a ser peor llevar todo el material en el equipaje de mano, la verdad. Empecemos: si ajustamos bien las straps (correas) –requiere práctica–, llevar el visor puede ser cómodo. A mí me funciona algo más arriba para no cargar el peso del equipo en la nariz. Por otra parte, yo estoy acostumbrado a utilizar cascos (moto) y por eso no se me hizo incómodo.
Yo no experimenté mareos –en barcos suelo ser de los últimos en marearme– y la verdad me divertí bastante cuando el avión empezó el aterrizaje. En ese momento probé la aplicación de montaña rusa (Rilix VR) y aproveché la turbulencia como parte de la simulación del juego.
Creo que la experiencia fue más cómoda para mí que para la persona que estaba a mi lado porque me entusiasmé mucho al jugar Suicide Squad: Special Ops VR, y moviéndome hacia los lado le pegué a mi vecino con el casco. Debo confesar que la comodidad fue una de las mejores sorpresas del Gear VR.

David Bernardo con el casco Samsung GearVR
David Bernardo durante el vuelo CDMX-Miami. Nota: Las azafatas podrían tomar mejores fotografías 🙂

Batería

Empecé la experiencia con 84% de batería en el dispositivo y terminé con un 13% en solo tres horas de uso. Esto sin utilizar audífonos bluetooth ya que aunque tenía los Icon X de Samsung (la reseña la publicaré pronto) preferí usar mis compañeros de años, los Bose Q20 con cancelador de ruido que me van de maravilla (con batería que rinde hasta 13 horas). Por otra parte, sí usé un gamepad Matricom que se conecta vía bluetooth.
La utilización del Gear VR consume mucha batería. Vale decir que el equipo se puede cargar mientras se usa, así que podrías usar un power bank para mantenerlo con batería o aprovechar que afortunadamente muchas aerolíneas ya tienen puertos USB que permiten cargar dispositivos. Para usos de larga duración, la batería del teléfono es claramente insuficiente.
Mientras estaba probando el producto recibí muchos mensajes que me alertaban del sobrecalentamiento del equipo y que me recomendaban que parara la utilización. Sólo detuve el uso una sola vez.

Contenido Online y Offline

Los costos del WiFi en los aviones hacen que todavía no sea una buena idea ver películas en streaming en el VR ya que nos puede costar más de US$300 un archivo, sólo en datos. Por eso descargué varias aplicaciones y videos previamente. Justo el día antes de salir de viaje, Netflix anunció que se podían descargar las películas para ver offline. Me quedé muy contento con la noticia, fui a revisar la app de VR a ver si tenía esta actualización y ¡No! Tuve que bajar las películas por otras vías. Descargué varios videojuegos pero no los probé antes de salir de casa, y al revisarlos después comprobé que no estaba disponible todo el contenido necesario. El día en que Netflix actualice su aplicación para VR, el visor va a estar aún mejor.
Para aprovechar esto es crítico tener una tarjeta de memoria de gran capacidad en el teléfono. Felizmente el Galaxy S7 Edge, al contrario del iPhone, sí tiene lector de tarjetas de memoria. La capacidad limitada en un iPhone sería mucho más problemático. Pero hay un contratiempo más en esto: las aplicaciones de Oculus no se pueden descargar en la memoria externa, y ocupan mucho espacio en el almacenamiento interno.
Meditación: Yo quería meditar en el avión, porque es algo que hago a diario y que cambió mi vida (pronto publicaré algo sobre el tema). Entré a la aplicación Guided Meditation VR pero tenía que estar online. Muy, muy mal esto. Alguien por favor que haga una buena app de meditación que pueda funcionar en modo offline. 
Oficina: En el universo de aplicaciones VR eché en falta algo enfocado en el trabajo. Yo estaría encantado de poder trabajar en el avión con la realidad virtual. Si el casco tuviese varias pantallas en simultáneo dentro podría sentirme en una oficina. Tener un Microsoft Office VR estaría de maravilla.
Seguridad:  Hay un gran problema al utilizar el casco de VR mientras se espera el vuelo porque fácilmente uno se puede “extraviar” dentro del universo virtual. Lo mejor para evitar eso es colocar una alarma que salga en la pantalla (el sistema felizmente te ofrece alertas de mensajes y avisos) o vas a tener una gran probabilidad de perder tu vuelo.

Conclusión

Perfecto no es, pero lo recomiendo totalmente, por lo que el Samsung Gear VR va a viajar conmigo a partir de ahora. Este gadget definitivamente puede ser un “killer app” que me podría convencer del todo a cambiar mi iPhone por un Android –de momento estoy probando un Galaxy S7 Edge y escribiré la reseña más adelante.

  • Pros
  • – Nos saca del vuelo
  • – La experiencia es bastante buena
  • Cons
  • – Me despeina 🙂
  • – Pixelado de la imagen.
  • – La batería “desaparece”
  • – Las aplicaciones no se pueden instalar en la tarjeta SD y consumen mucha memoria.

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